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Afinación del piano

La afinación consiste en equilibrar la tensión de las cuerdas para obtener intervalos correctos...

  • La afinación consiste en equilibrar la tensión de las cuerdas (aproximadamente 220) repartidas entre 85 u 88 teclas, con el fin de obtener la correcta afinación de cada intervalo.

  • En el piano, para que los intervalos sean iguales en todas las tonalidades, se utiliza un sistema denominado "temperamento igual", en el que cada semitono tiene exactamente el mismo intervalo.

  • Las terceras y las sextas son progresivas (los batimientos se aceleran gradualmente al ascender hacia los agudos).

  • Las quintas se afinan ligeramente estrechas y las cuartas ligeramente amplias (siempre de forma progresiva).

  • Las octavas son justas, o casi justas, ya que es necesario tener en cuenta el fenómeno de la inarmonicidad, que cada piano genera de manera diferente.

  • Es fácil comprender que la afinación de un piano solo puede realizarse correctamente tras una formación rigurosa y muchos años de experiencia.

  • El técnico afinador trabaja sobre la tensión de cada una de las aproximadamente 220 cuerdas mediante las clavijas de afinación, utilizando una herramienta denominada simplemente la llave de afinar1, y tomando como frecuencia de referencia el LA a 440 Hz (diapasón internacional). También pueden emplearse otras referencias, como el "LA 415 Hz" para instrumentos históricos o el "LA 442 Hz", solicitado por algunas orquestas.

  • Atención: la afinación de un piano actúa únicamente sobre la tensión de las cuerdas. Si su instrumento presenta problemas de tacto o de timbre debido al desgaste o deterioro de fieltros, casquillos, muelles u otros componentes, afinar el piano no resolverá el problema. En ese caso será necesaria una reparación, regulación mecánica o armonización.

  • ¿POR QUÉ AFINAR SU PIANO?

  • Para disfrutar de un instrumento afinado, obtener el máximo placer al tocar y desarrollar correctamente el oído musical.

  • Para poder tocar junto a otros instrumentos o acompañar grabaciones, radio o música reproducida.

  • Para garantizar el buen mantenimiento y funcionamiento del piano.

  • Con el paso del tiempo, el uso del instrumento, las variaciones de temperatura y humedad modifican la tensión de las cuerdas. Esto provoca un desequilibrio de frecuencias, intervalos y unísonos, haciendo que el piano se desafine.

  • Afinar regularmente el instrumento ayuda a conservarlo en buen estado, ya que el piano necesita mantener una tensión constante y equilibrada de sus cuerdas. Esta tensión se transmite a la tabla armónica a través de los puentes.

  • En cada intervención, el técnico afinador puede supervisar el estado general del piano: teclado, mecanismo, tabla armónica, estructura acústica, clavijas, regulaciones, etc. Esto permite detectar problemas a tiempo y evitar averías importantes que, de otro modo, podrían resultar muy costosas.

Mejor prevenir que curar.

  • El mantenimiento de un piano supone aproximadamente unos 100 euros al año, mientras que la falta de mantenimiento puede generar reparaciones mucho más costosas.

  • ¿CON QUÉ FRECUENCIA DEBE AFINARSE UN PIANO?

  • El piano suele desafinarse con cada cambio de estación debido a las variaciones de temperatura y humedad. Como hemos visto, un piano dispone de unas 220 cuerdas, cada una sometida a una tensión media cercana a los 70 kg. Esto representa una tensión total de aproximadamente 15 toneladas en un piano vertical y puede alcanzar las 20 toneladas en algunos pianos de cola.

  • La estructura acústica (que no debe confundirse con el bastidor) está fabricada principalmente con madera: generalmente abeto para la tabla armónica y haya para el clavijro. Son materiales especialmente sensibles a las variaciones climáticas.

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  • Cuando aumenta la humedad ambiental, la tabla armónica se expande, generando una sobretensión de las cuerdas, especialmente en la zona media del teclado, lo que eleva la afinación general. Por el contrario, durante los períodos secos, la madera se contrae, la tabla se aplana y la afinación desciende. Además, las cuerdas nunca reaccionan de forma completamente uniforme.

  • Las propias cuerdas también se dilatan y contraen en función de la temperatura, al igual que el resto de la estructura del instrumento.

  • Aunque un piano se desafina incluso cuando no se toca, es evidente que cuanto más se utiliza, más rápidamente pierde la afinación.

  • Frecuencia recomendada de afinación: Para un privado que utiliza su piano con normalidad, lo ideal es afinarlo 2 veces al año. Para una escuela de música, entre 4 y 8 veces al año. Para un profesional, cada 2 meses y antes de cada concierto o grabación.

  • IMPORTANTE: Para un piano que no ha sido afinado durante más de 3 años, es necesario realizar una puesta a tono (primera afinación) y posteriormente una segunda afinación para estabilizar el instrumento. Si ha perdido aproximadamente un cuarto de tono, pueden ser necesarias hasta 3 afinaciones en intervalos cortos (por ejemplo, durante un período de 2 meses).

  • ¿Cuánto cuesta?

  • Aproximadamente 100 euros para una afinación de mantenimiento, sin incluir desplazamiento.

  • ATENCIÓN: ¡EL MÍNIMO RECOMENDABLE ES UNA AFINACIÓN AL AÑO, INCLUSO SI EL PIANO NO SE UTILIZA!


  1. nota bene: Para girar una clavija y afinar una cuerda de piano, un afinador debe aplicar una fuerza aproximada de entre 2 y 5 kg en el extremo de la llave de afinar. Aunque cada cuerda individual soporta una tensión considerable, generalmente entre 75 y 90 kg, el afinador no necesita ejercer directamente esa fuerza gracias al efecto de palanca de la herramienta y a la fricción mecánica de la clavija dentro del clavijero de madera. La fuerza necesaria para girar la clavija consiste en vencer el par de fricción existente entre el metal y la madera. Este par suele situarse entre 10 y 15 Newton metro (Nm). Con una llave de afinación estándar de aproximadamente 30 cm de longitud, la fuerza aplicada perpendicularmente al mango equivale a un esfuerzo de entre 3,5 y 5 kg (35 a 50 Newtons). En pianos muy recientes o equipados con clavijas especialmente ajustadas, el esfuerzo puede alcanzar puntualmente los 10 kg. No debe confundirse la fuerza ejercida por el técnico con la tensión interna del instrumento. Tensión por cuerda: una cuerda de piano ejerce una tracción permanente de entre 60 kg y más de 100 kg según la nota (siendo las cuerdas graves las más tensas). Tensión total: las aproximadamente 220 cuerdas ejercen de forma permanente entre 15 y 20 toneladas sobre la estructura del piano. La técnica de afinación no se basa en la fuerza bruta, sino en la precisión milimétrica. El afinador utiliza frecuentemente el peso de su propio cuerpo o pequeños impulsos controlados para estabilizar la clavija sin deformarla ni dañar el clavijero. Durante una afinación completa, un técnico moviliza una fuerza acumulada estimada entre 2.500 y 3.000 kg, y más de 5.500 kg cuando es necesario realizar una puesta a tono general del instrumento. Aunque estas cifras puedan parecer impresionantes —equivalentes al peso de varios automóviles—, el esfuerzo se distribuye a lo largo de una sesión de trabajo de entre una hora y media y dos horas.